Microrrelato: FIRMANDO LA SENTENCIA

FIRMANDO LA SENTENCIA

Ya estaba hecho. Una gota viajaba por la hoja rubricando la sentencia.
Ella era testigo de uno de los mayores acontecimientos de mi vida. El
contrato estaba sellado y solo el destino marcaría si se trataba de un
enorme acierto o del más cruel e irreparable error.

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